El carbón activado
Escrito por Roberto
Petracini publicado en elacuarista.com
El carbón activado posee la virtud
de adherir o retener en su superficie uno o más componentes
(átomos, moléculas, iones) del líquido que está en contacto
con él. Este fenómeno se denomina poder adsorbente.
La adsorción es la responsable de purificar, desodorizar
y decolorar el agua, principio que es posible extender
a otros sólidos, líquidos o gases que tomen contacto
con un elemento adsorbente.
Carbón activado se denomina
a cualquier clase de carbón vegetal o de hueso que es
sometido a un proceso de pulverización o granulación
y que se caracteriza por poseer una superficie específica
(alrededor de 500 a 1500 m2 por gramo). Esa
superficie se caracteriza por una infinita cantidad
de poros muy finos. Estos poros son los que retienen
(adsorben) ciertos componentes que están presentes en
el agua. En algunos casos, un gramo de carbón activado
es capaz de adsorber hasta 0,93 gramos de gases y líquidos,
lo que refleja a las claras la capacidad que posee.
¿Cómo
se activa el carbón?.
Activar debe entenderse como el proceso para que en
un grano de carbón (en algunos casos impalpable), se
formen una enorme cantidad de poros, cuya dimensión
puede variar entre una millonésima y una diez milésima
de milímetro.
Esto se logra calentando el carbón a una temperatura
de aproximadamente 800 grados C., al tiempo que se inyecta
en el ambiente donde es calentado, vapor de agua o anhídrido
carbónico, que son los responsables de crear esos poros
al oxidar parte de las moléculas de carbono. En algunos
casos se agregan sustancias higroscópicas, tales como
cloruro de cinc, para aumentar la capacidad de adsorción.
El carbón de hueso posee aproximadamente un 10% de carbono,
mientras que el vegetal puede tener hasta un 98%.
Obviamente el proceso no puede realizarse en un horno
doméstico y si bien tampoco requiere de instalaciones
extremadamente tecnificadas, debemos tener en cuenta
que el carbón activado debe producirse en condiciones
de higiene y sanidad acorde al uso que se le dará.
En forma de polvo impalpable de alta pureza se utiliza
para la elaboración de medicamentos antidiarreicos y
adsorbente intestinal. En granos de hasta dos milímetros,
para filtros de líquidos de consumo humano (para purificar
aguas destinadas a gaseosas, sifones, medicamentos,
etc). Existen purificadores de aire, de líquidos industriales,
etc. que utilizan carbón activado industrial, cuyo grado
de pureza no es tan elevado y su costo bastante menor.
Este sería el utilizado para acuarismo.
¿Cómo
utilizarlo?.
Por elevada que sea la calidad y pureza del
carbón, siempre tendrá una cantidad de polvo producido
por el envasado, transporte y manipulación de las bolsas
donde se envasan. De no tomarse adecuadas precauciones,
el polvillo terminará dentro del acuario. Por lo tanto,
lo más recomendable es poner el carbón activado que
se va a utilizar en el filtro dentro de una media de
mujer cortada al tamaño adecuado y cerrada con una bandita
elástica. Hecho esto se enjuaga repetidamente hasta
eliminar el polvo y luego se coloca la media, dentro
del filtro, entre dos capas de perlón (o guata) de 2
cm de espesor. El mayor rendimiento se obtiene colocando
el carbón activado como última capa de material filtrante
de cualquier filtro, tanto verticales como horizontales.
Los
coloides o materias coloidales.
En el límite entre materia disuelta y materia
no disuelta, se encuentran una cantidad de materias
en “semidisolución”, denominadas materias coloidales.
Estas se originan de dos formas: pueden proceder de
materia mineral (en cuyo caso el carbono no interviene
en su composición) o pueden proceder de una forma orgánica
(en cuyo caso están compuesta de carbono y otros elementos).
Coloide proviene del griego kolla [= pegar]
y de alguna manera el término identifica la característica
de estas sustancias. Por medios químicos, físicos y
aún electrolíticos,
pueden ser transformadas en sustancias insolubles
por floculación o en solubles por fermentación bacteriana.
Este último es el principio sobre el que actúa el filtro
biológico.
Las sustancias insolubles floculadas
en menor medida y en mucho mayor medida las solubles
de moléculas grandes y complicadas (generalmente sustancias
orgánicas) son adsorbidas por el carbón. Esto significa
que debemos tener la precaución de desconectar el filtro
con carbón cuando:
1. se deban utilizar vitaminas o acondicionadores coloidales
al agua del acuario;
2. se utilicen medicamentos, en particular antibióticos.
Por el contrario, cuando se utilicen fertilizantes nitrogenados
del tipo inorgánico, no será necesario desconectarlo.
Un filtro de carbón suele ser un excelente auxiliar
para eliminar los restos de medicamentos luego de haber
sido medicado un acuario, ya que en poco tiempo dejará
el agua libre de pigmentos y coloides.
Cantidad
de carbón:
La cantidad de carbón a utilizar está en
relación directa a la cantidad de litros de agua a filtrar,
la cantidad de sustancias a ser adsorbidas y el tiempo
que el usuario pretende utilizarlo. Sin duda es un cálculo
muy difícil de establecer “a priori”, y en este caso
lo mejor será “testear” la efectividad del carbón cuando
haya transcurrido algún tiempo de uso. La experiencia
nos dirá la cantidad a utilizar y el tiempo de vida
útil.
El testeo se efectúa colocando dentro del filtro o en
la entrada del agua al filtro, unas cuantas gotas de
azul de metileno. Si el carbón permanece activo, el
agua saldrá del filtro cristalina y sin coloración alguna.
Si, en cambio, el agua que sale del filtro es ligeramente
azulada, el carbón está agotado o a punto de agotarse
y deberá ser renovado.
Debe tenerse en cuenta que una misma
cantidad de carbón (por ejemplo ½ litro), actúa mejor
en una capa más alta que ancha. Por eso los filtros
tipo “botella”, “canasta” o similares (o sea alto y
estrecho) son preferibles.
En acuarios pequeños es ideal el filtro casero fabricado
con un envase de alimentos
Autor: Roberto
Petracini
Articulo original: http://www.elacuarista.com/secciones/filtrado6.htm